Me dirigo a los presentes para comunicarles mi rotunda dimision al cargo recientemente asumido de entrenador y guia espiritual del equipo.
Considero que para conseguir hacer reflotar al equipo se necesita mas ambicion y mas ganas de plantear victoria ante el oponente, un talante quiza algo conservador no creo que sea la solucion.
Es obvio que la vacante de mister ahora queda libre por lo cual convoco elecciones para dicho cargo o propongo que si alguien se considera plenamente cualificado tome las riendas de este fragata a la deriva.
Atentamente, el mister que volvera a ser jugador.
martes, 29 de abril de 2008
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